14.4.05

Interludio I

En otro lugar, en otro momento, unos ojos que se abrían por primera vez. Reflejos (verdes) recibieron a la recién llegada al mundo, como diciéndole "bien, aquí estamos, coge mi mano para guiarte por estos parajes". Poco importaba que, lejos, a dos mundos y un ayer de distancia, el viajero buscase a Valiente en una playa aún sin nombre. Para la niña del sol de invierno, el universo era unos ojos que se abrían por primera vez.